
Zanjas de lluvia: pequeñas ideas, grandes ciudades 
Aprovechan el agua que se pierde. Captan la lluvia que corre por la acera y evitan que se vaya directo al alcantarillado
Riego natural y gratuito. El agua se filtra poco a poco y alimenta árboles y plantas cercanas sin gastar más agua
Menos inundaciones. Al retener el agua, ayudan a reducir charcos y desbordes en días de lluvia intensa
Filtran contaminantes. Piedras, tierra y plantas actúan como un filtro natural antes de que el agua llegue al suelo profundo
Más verde en la ciudad. Además de útiles, hacen las calles más bonitas y frescas
Error muy común
Pensar que son “charcos decorativos”. Bien hechas, no acumulan agua estancada y funcionan mejor de lo que parecen
Una solución simple que convierte la lluvia en aliada y no en problema